miércoles, 11 de febrero de 2015

LA VIDA ETERNA EXISTE



Erase una vez, un hombre mayor afortunado en los negocios que invirtió todo su dinero en buscar el elixir para la vida eterna. Cuando lo obtuvo se lo injertó, y comenzó a vivir sus primeros siglos como inmortal. Cuando alcanzó los 100 años, comenzó a darse cuenta de que todo le aburría por haber probado absolutamente de todo hasta saciar la necesidad. Su vida ya no tenía la misma gracia y se le ocurrió otro método para no morir nunca y a su vez no aburrirse tanto. Por desgracia, tenía miedo a la muerte y a la simple idea de perder su conciencia para siempre. Por lo tanto ideó un experimento que se trataba de volver a nacer pero sin perder la memoria y los conocimientos adquiridos a lo largo de su vida.

Una vez vuelto a nacer, comenzó a recordar su vida pasada a los tres años de edad. Justo cuando se comienza a adquirir el uso de razón. Pero lloraba mucho. Y esto se debía a que le resultaba indignante que los demás mayores le trataran como a un bebé, y le obligaran a obedecer en todo, negándole la libertad y la independencia que él quería llevar, al igual de cuando era mayor en la vida anterior. Cuando comenzó a ir a la escuela, se angustiaba demasiado porque le resultaba una inmensa perdida de tiempo, ya que él, todo lo sabía y recordaba lo largo que se le iba ha hacer repetir toda su carrera como estudiante. Además de aburrirse como las ostras en clase, muchas de las decisiones tontas que se tomaban en la vida, las dejó a un lado. Pero por culpa de recordar malas experiencias en su anterior vida, se negó a arriesgarse más. Y en vez de aventurarse a conocer los resultados de dichas decisiones arriesgadas, se quedó sólo en su propio hogar aburriéndose e incluso enfermándose mentalmente.

Enfermo mental hasta la médula, se volvió a preocupar por la muerte y nuevamente a temer a la oscuridad eterna. Rompiendo la cabeza por originar otro invento para solucionar dicho problema, tuvo una última ocurrencia que fue la de volver a nacer pero sin acordarse de absolutamente nada. (jajajaja)

Cuando fue a su laboratorio a presentar su nuevo plan, ofreciendo todo su dinero e incluso todos sus bienes a cambio de que le consiguieran hacer funcionar el invento, se encontró con la asombrosa respuesta de sus trabajadores en el laboratorio del instituto de investigación.

Lo cuál no fue nada más ni nada menos que la explicación real de cómo se trae un bebé al mundo de manera natural. Vamos, que la solución ante todo este problema era simplemente ser padre, o de otro modo dicho, fornicar con una mujer hasta que ésta quede embarazada.

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